La publicación de la Guía de capacitación “Género, acceso a la justicia y violencia contra las mujeres” para operadores y operadoras de justicia, nos ofrece la posibilidad de escribir acerca de lo positiva que puede resultar la articulación entre las instituciones públicas y la sociedad civil, en el camino hacia el logro de la universalidad, integralidad e interdependencia de los derechos humanos en el Paraguay.

El deseo de contar con una buena administración de justicia se transformó en una necesidad de la democracia y de la convivencia pacífica. Es frecuente escuchar duras críticas sobre el funcionamiento real del Poder Judicial, proponer cambios de personas y manifestar la necesidad imprescindible de modificaciones estructurales para lograrlo. Sin embargo, no se tienen ideas muy concretas acerca de cómo hacer mejor la Justicia. La Guía, preparada por el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM Paraguay) con el Poder Judicial, muestra una apuesta diferente. Se trata de una propuesta concreta de transformación mediante la educación, la participación, la autocrítica y la autoformación. Son varias las dependencias vinculadas con la justicia que participan en este emprendimiento conjunto. Entre ellas, podemos nombrar a la Dirección de Derechos Humanos del Poder Judicial y al Área de Género de esa Dirección, al Ministerio Público y al Ministerio de la Defensa Pública.