Estamos aquí hoy para anunciar a la nación dominicana, que no estamos dispuestas a aceptar ninguna normativa, ley, disposición o sentencia ilegítima, que pretenda despojar a las mujeres de su derecho a la ciudadanía y obligarlas a vivir una vida plagada de violencia, de violación a su dignidad y que pone en peligro su salud integral, aunque nuestra desobediencia ponga en peligro nuestro derecho a la libertad. Pues vale más vivir con dignidad, aunque esto nos acarree dolor y cárcel, que vivir arrodilladas ante un poder misógino, inhumano y violador de los derechos fundamentales de las mujeres. El mundo se enterará que, ninguna mujer en República Dominicana estará segura porque los poderes del Estado se confabulan para poner en riesgo la vida, la salud y la dignidad de las mujeres, niñas y adolescentes.