CLADEM Honduras – Frente a las últimas acciones del gobierno de Porfirio Lobo Sosa sucedáneo del golpe de estado, en materia de Derechos Humanos de las Mujeres. Nosotras mujeres feministas organizadas y autónomas, frente a las últimas actuaciones del gobierno de Porfirio Lobo, sucedáneo del golpe de estado, en materia de derechos humanos de las mujeres nos pronunciamos de la forma siguiente:

PRONUNCIAMIENTO

1. Históricamente hemos luchado por crear en el Estado hondureño las condiciones mínimas para la defensa de los derechos de las mujeres en el marco de una democracia formal y de una institucionalidad incipiente, para los ejemplos: la lucha porque Honduras suscribiera los principales convenios internacionales en relación a los derechos humanos de las mujeres, la creación del INAM, la Ley contra la Violencia Doméstica, la Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer, la Política Nacional de la Mujer y el Primer Plan de Igualdad de Oportunidades y otros esfuerzos e iniciativas encaminadas a defender los derechos de las mujeres.

2. El golpe de estado de 2009, ha significado el derrumbe y deslegitimación de la poca institucionalidad y mecanismos, creados también por esfuerzo y lucha de las organizaciones feministas y de mujeres, para garantizar el respeto y goce de los derechos humanos.

3. Que las acciones desarrolladas actualmente por el gobierno continuador del golpe de estado, a partir de las recomendaciones realizadas al Estado de Honduras en el Examen Periódico Universal, caso específico la ratificación del Protocolo Facultativo de la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), se limitan a esfuerzos por ocultar las permanentes violaciones a los derechos humanos de la población hondureña y de las mujeres en especial en tanto no es capaz de garantizar el cumplimiento de los mecanismos necesarios para investigar y sancionar la violencia contra las mujeres expresada en sus diferentes formas: femicidios, violencia sexual, violencia desde el estado (institucional).

4. Que la adhesión al Protocolo Facultativo de la CEDAW por el Estado hondureño es una obligación que debió ser cumplida desde el momento de su aprobación en 1999.

5. Dejamos claramente expresado que el gobierno sucedáneo de Porfirio Lobo no está haciendo ninguna concesión, sino cumpliendo con su OBLIGACIÓN de implementar, en el plano formal, las medidas necesarias para garantizar la protección de los derechos humanos de las mujeres hondureñas y que éstas no deben limitarse a la adhesión de Honduras al Protocolo Facultativo de la CEDAW sino a que los tratados internacionales sean aplicados irrestrictamente. Esta aplicación va más allá de los marcos formales y continúa siendo una deuda no saldada hacia las mujeres que se traduce en el aumento de los femicidios, en la desaparición o fusión de mecanismos institucionales, y fundamentalmente, en una institucionalidad colapsada por el rompimiento del estado de derecho, totalmente incapaz de hacer reales y efectivos los derechos humanos en Honduras, omisión con consecuencias específicas sobre las mujeres hondureñas.

Tegucigalpa, Honduras. 25 de febrero de 2011.