República Dominicana – La escuela dominicana sigue siendo una fuente de reproducción del machismo por el modelo de formación tradicional que aplica, que permite al varón una mayor libertad.

Fuente: Periódico 7 Días

Así lo revela el diagnóstico del estudio Equidad de género en la educación básica, realizado por el Centro de Investigación Para la Acción Femenina (CIPAF), que dirige Magaly Pineda.

Se trata de un estudio de caso realizado en cuatro escuelas donde se entrevistó a docentes, niños y niñas para determinar cómo ven los roles de género en la sociedad y en qué medida existe una apertura a una visión menos tradicional.

El diagnóstico revela que en las escuelas se sigue recalcando valores que fomentan la sumisión de las niñas y la agresividad de los varones. Al carecer de una visión no sexista, apunta más adelante, los docentes y el currículo no contribuyen a un cambio en las relaciones de poder que otorga la supremacía al varón sobre la hembra.

Al dar a conocer el estudio, Pineda destacó entre los hallazgos conductas que califica de racistas, además de sexistas, como la que prohíbe a las niñas de pelo crespo peinarse con trenzas y las obliga a desrizarse. Cita también como ejemplo de estas conductas discriminantes la dificultad de niños y niñas para identificarse con su propio origen étnico y racial.

Ante esa situación el estudio recomienda que en las escuelas se produzca un cambio para una educación de calidad, con más tiempo para trabajo de un currículo que promueva los valores de la igualdad de género; formar a los docentes en una perspectiva no sexista, y formar niños y niñas con una actitud crítica frente al problema de la desigualdad.

Los datos de la investigación fueron dados a conocer durante el lanzamiento de la campaña “Por una educación no sexista y antidiscriminatoria”, organizada por el Consejo de Educación de Adultos de América Latina y el Caribe (CEAAL), en coordinación con organizaciones de mujeres y de educación de la República Dominicana.

La campaña busca fortalecer el análisis y la perspectiva de género en la educación, contribuir la superación de las limitantes discriminatorias provocadas por los prejuicios, así como el desarrollo de acciones concretas en los centros educativos, en las aulas, en los diferentes horarios de actividades y en la relación con los padres y madres y la comunidad.