La politóloga y socióloga, Rosa Cobo, nos explica la necesidad de politizar la educación para incluir una perspectiva de género en la escuela. También conversamos sobre cómo desactivar el currículum oculto y lo importante de tejer nuevas relaciones con otras organizaciones.

Por Mabel Barreto y Redacción

¿Cuál es la importancia de la educación?

La educación es el medio más importante de adoctrinamiento. En nuestro país la educación está en manos de la iglesia no solo porque es un negocio, sino porque es el medio adecuado para que se forme ideológicamente a las personas. Lo podemos verificar en las influencias que tiene la educación sexista sobre las mujeres.

Nosotras las feministas debemos lograr una estrategia global y local donde la educación tenga un papel fundamental. La educación siempre refuerza la subjetividad, los individuos deberían obtener una dimensión mayor como sujetos políticos. Cuando se refuerza la subjetividad los individuos somos menos temerarios al poder, tenemos más juicio, comportamientos más autónomos, nos convertimos en personas menos manipulables.

Las feministas debemos entender muy bien que debemos interrumpir ese sistema de reproducción social a través de la educación. Tenemos que ganar hegemonía ideológica, tener mucha más influencia social. Tenemos que luchar en los ámbitos de la sociedad.

¿Debería de ser un eje de acción central el asunto de la educación en la agenda feminista?

Yo creo que ahora sí, se impone que hagamos una parada, que reflexionemos. Es importante que politicemos las escuelas. Las feministas y los que se inscriban en pensamientos críticos y no están interesados en que se reproduzca la sociedad capitalista debemos establecer una alianza que sirva para que politicemos la escuela y podamos desactivar el currículo oculto de género, de clase, de raza.

¿Cuál es su visión sobre el currículum oculto?

El currículo oculto está dentro de la escuela, son aquellos saberes invisibles que los profesores y profesoras transmiten hacia alumnos y alumnas, que refuerzan los roles de géneros, los estereotipos, la relación asimétrica y jerárquica. El currículo oculto de género se activa en la escuela pero no es bastante porque para poder introducir materias de igualdad dentro de los planes de estudio hace falta que las feministas tengamos influencias dentro de la sociedad. Hace falta que nos hagamos pequeños espacios de poder dentro de las instituciones de representación del estado.

El currículo oculto de género consiste en que profesores, alumnos y toda la comunidad educativa aprendamos que hay dos maneras de pensar, de sentir, de vivir la realidad una la masculina y otra la femenina.

¿Cómo desactivamos el currículum oculto?

Yo insisto mucho en que hay que formar al profesorado, se tiene que invertir mucho en recursos, se tiene que dar mucho seminario, se tienen que modificar los planes de estudio en las carreras.

Cuando digo que hay que politizar la escuela es que los niños y niñas tienen que ser enseñados que existen estereotipos de género en que existen redes de géneros que la distribución de la riqueza y del poder en todas las partes del mundo es asimétrica. Eso significa que es muy poca la cantidad de derecho y de recursos que tienen las niñas y mujeres frente a la cantidad de derecho y recursos que tienen los varones. Desactivar el currículo oculto de género no se puede hacer más que politizando.