El papa Joseph Ratzinger se mostró ofendido por los avances que algunos países europeos han realizado en materia de laicidad y felicitó a América Latina, por la falta de avance en ese terreno. El máximo pontífice pidió que la Iglesia participe en la educación.

Después de matizar la opinión histórica de la Iglesia Católica respecto al uso del preservativo, el papa Benedicto XVI, criticó duramente la laicidad de los estados europeos y a la educación sexual.

El pontífice aseguró que existe “una amenaza a la libertad religiosa de las familias en algunos países europeos, donde se ha impuesto la participación a cursos de educación sexual o cívica que transmiten una concepción de la persona y de la vida pretendidamente neutra, pero que en realidad reflejan una antropología contraria a la fe y a la justa razón”.

Las dogmaticas palabras papales también incluyeron una felicitación a los estados latinoamericanos donde todavía la Iglesia no se ha separado del Estado en varias áreas, como es la educación.

Ratzinger solicitó a los gobernantes del mundo garantías para que la iglesia cristiana trabaje “libremente en la sociedad, con iniciativas en los sectores sociales, caritativos o educativos”.

Aunque brevemente, el religioso pidió respeto para otras religiones. “Animo (…) a acompañar la plena tutela de la libertad religiosa con programas que, desde la escuela primaria y en el cuadro de la enseñanza religiosa, eduquen en el respeto a todos los hermanos de la Humanidad”.

Fuentes: El País y Público.