Proyecto del Milenio -El Equipo de Tareas sobre la Educación y la Igualdad entre hombres y mujeres del Proyecto del Milenio de Naciones Unidas realizó una serie de recomendaciones para los países en desarrollo y para los cooperantes.

Las recomendaciones para los países en vías de desarrollo, entre otras, son:

  • Educar a las niñas y a las mujeres para que rompan el ciclo del déficit educacional: Apoyar los programas de alfabetización de adultos destinados a mujeres y muchachas.
  • Alentar a niños en situación desfavorecida a asistir a la escuela: Conforme a las condiciones locales, instituir e incrementar a escala intervenciones concretas para atraer a los niños que no asisten a la escuela, por ejemplo la eliminación de aranceles escolares y el establecimiento de transferencias de dinero y programas de alimentación condicionados a la asistencia escolar, así como acciones destinadas a mejorar la seguridad de las niñas.
  • Mejorar la escolaridad posterior a la enseñanza primaria: Establecer y aplicar estrategias que mejoren el acceso a la escolaridad posterior a la enseñanza primaria, especialmente en los casos de desigualdad de acceso.
  • Mejorar la calidad y disponibilidad de la información: Encauzar las iniciativas hacia el logro de una mayor transparencia en el plano escolar, y en la evaluación de datos y programas en el plano nacional.
  • Establecer normas internacionales de evaluación de la adquisición de capacidades y conocimientos.
  • Fortalecer el papel de las organizaciones de la sociedad civil: Crear las condiciones adecuadas para que las organizaciones sean reconocidas como participantes legítimas en los debates sobre el sistema de educación.

Para los países donantes, las recomendaciones son, entre otras:

  • Ejercer un vigoroso liderazgo político y asumir compromisos financieros firmes: Asegurar el funcionamiento de la Iniciativa acelerada de Educación para Todos.
  • Reformar la gestión de los donantes mediante la asignación de nuevos fondos de una nueva forma: Aplicar una iniciativa mundial firme y coordinada que recompense y refuerce el progreso medible de los países.
  • Informar sobre las promesas y las acciones de los donantes por medio de un marco de gestión responsable y transparente: Así como se pide a los países en desarrollo que informen sobre sus gastos y logros, también debe pedirse a los organismos donantes que informen de manera normalizada acerca de sus promesas financieras y desembolsos, y suscriban acuerdos sobre la armonización de la asistencia para el desarrollo.
  • Invertir en la auténtica evaluación de las intervenciones en el sector de la educación: Evaluar la forma en que determinadas intervenciones y reformas contribuyen a mejorar la matriculación, la retención y el aprendizaje en diferentes contextos.