Paraguay – El Relator Especial de Educación de NNUU observa varios desafíos que afectan al sistema educativo paraguayo.En el país hay un alto índice de repetición en la educación básica (30%); baja tasa de egreso de la educación media (27%) y abandono de habitantes de zonas rurales y de las comunidades indígenas. El Relator Especial lamenta que la tasa de analfabetismo de las personas indígenas mayores de 15 años alcance el 40%.

El Relator Especial sobre el derecho a la educación, Sr. Vernor Muñoz Villalobos, visitó el Paraguay del 14 al 22 de abril de 2009. Durante la misión el Relator Especial examinó el estado del derecho a la educación, tomando en cuenta los diferentes niveles educativos, es decir, la educación preescolar, primaria, secundaria y superior.

En el presente informe, el Relator Especial analiza las principales características del sistema educativo paraguayo en términos de organización, cobertura, infraestructura, gasto estatal y política del actual Gobierno, así como varios programas especiales como la educación bilingüe intercultural, además de varias otras instituciones estatales relacionadas con el tema, como el Programa Nacional de Igualdad de Oportunidades y Resultados para la Mujer en la Educación (PRIOME) y Abrazos.

El Relator Especial considera que el Congreso paraguayo debe asignar a la educación un presupuesto creciente. El Relator Especial recuerda las obligaciones nacionales e internacionales del Estado de invertir progresivamente en la educación hasta el máximo de los recursos posibles. En ese contexto, recomienda aumentar el presupuesto para la educación en un 0,5% anual del PIB, hasta alcanzar al menos el 6% que establecen los estándares internacionales.

Además, el Relator Especial considera necesario hacer un esfuerzo para construir un consenso nacional respecto de la educación, que vaya más allá de los cambios de gobierno. Se debe estimular el debate para eliminar la “partidización” de los problemas educativos. Resulta urgente posicionar a la educación como una prioridad nacional, otorgándole, para empezar, el presupuesto que requiere, y no sólo cubrir el sueldo de los maestros y maestras.

En ese sentido, el sistema educativo requiere de los recursos necesarios para resolver los problemas de infraestructura, agua potable, merienda escolar, materiales educativos que respondan a la diversidad cultural, formación docente y todas aquellas medidas afirmativas para que los más pobres puedan llegar y permanecer con éxito en la escuela.