Por Vernor Muñoz – Texto fundamental en la literatura sobre derechos humanos, sobre el derecho a la educación, sobre la educación en derechos humanos y es un punto de referencia central para aquellas y aquellos que luchan por un mundo de hermandad y no violencia, basado en la igualdad, en el diálogo, en el bien común y en el reconocimiento y valoración de la diversidad.

Este libro es también expresión de los principios que orientan el mandato del actual Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Educación: el énfasis en los grupos más discriminados y vulnerados en el conjunto de sus derechos humanos. Es por esta razón que Vernor Muñoz ha dedicado sus informes a visibilizar las violaciones del derecho a la educación que sufren niñas y mujeres (2006), personas con discapacidades (2007), personas que viven en situación de emergencias y conflictos armados (2008) y hombres y mujeres privadas de libertad (2009). Por esta misma razón, el Relator Especial planea producir en el año 2010 un informe sobre el derecho a la educación de personas migrantes y refugiadas.

La vulneración de los derechos humanos es, en gran medida, consecuencia del sistema patriarcal vigente, que promueve la jerarquía, la desigualdad, la dominación de unos sobre otros, las múltiples formas de discriminación, la violencia y también el mito de que este tremendo status quo es permanente, estático, al cual todas y todos nos tenemos que ajustar.

La construcción de una sociedad basada en los derechos humanos, requiere del “desaprendizaje” del patriarcado y el descubrimiento de nuevas relaciones que nos permitan imaginar un nuevo mundo, que acepte la diversidad como una expresión del espíritu humano y no como una negación de las posibilidades universales. Esta es una tarea de la educación, que debe también despojarse de sus propios esquemas tradicionales, para favorecer la construcción de un nuevo paradigma del conocimiento, basado en la igualdad y en las oportunidades para todos y todas.

Las desigualdades e inequidades de la educación y en la educación, tienen en la base los determinantes que quebrantan las oportunidades y que expanden las negaciones de los derechos de las personas.