REPEM – El trabajo recoje una serie de indicadores que ayudan a pensar cuáles son las barreras que impiden a la población femenina la obtención de un empleo de calidad. Los bajos niveles de educación constituyen una de las restricciones para la integración de las mujeres rurales a empleos con mejores salarios.

Por Marcela Ballara

REPEM‐GEO/ICAE

En algunos países las mujeres jóvenes han llegado a tener mayores niveles de educación que los hombres de las mismas edades, lo cual no siempre se refleja en mayores tasas de actividad ni en mejores salarios.

Considerando el aumento de las mujeres en el empleo informal y por cuenta propia, esto también se extiende para las jóvenes. Pero esto no sucede de igual manera en el sector rural: en el empleo rural agrícola (ERA) y el empleo rural no agrícola. Así lo indican varios estudios sobre las oportunidades laborales de las jóvenes del sector rural entre 2001 y 2006, resaltando su bajo nivel en la inserción laboral.

La reducción de la brecha educativa entre hombres y mujeres jóvenes en América Latina, es diferente en los países de la región no obstante en algunos de ellos el grado de educación alcanzado por las mujeres es superior al de los hombres.