REPEM y GEO – A partir de 1990 los gobiernos adoptan una serie de postulados, muchas de esas resoluciones o ideas quedaron por el camino y otras fueron levantadas o inventadas por las organizaciones de la sociedad. En este documento se hace un balance de esas luchas desde la educación popular y el feminismo.

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La Red de Educación Popular Entre Mujeres (REPEM) y la Oficina de Educación y Género (GEO) tienen una doble pertenencia en términos de movimientos sociales: el movimiento de la educación de personas adultas (y de educación popular en América Latina), el movimiento feminista y el movimiento de mujeres. El primero tuvo su momento de auge en las décadas del 60 y del 70 y el movimiento de mujeres adquirió fuerza y desarrollo a partir de la década del 80. REPEM surgió en América Latina vinculada al movimiento de educación popular y GEO se originó a nivel internacional como Programa del Consejo Internacional para la Educación de Adultos (ICAE). Un cometido fundamental de ambas organizaciones, a pesar de las diferencias en su integración y sus prácticas es bregar por la equidad de género en la educación de personas jóvenes y adultas.

La década de los 90 quedará identificada con el desarrollo de la llamada globalización a diferentes niveles: las comunicaciones, las decisiones económicas y políticas. En estrecha relación con este proceso, el sistema de las Naciones Unidas promueve la realización de una serie de Cumbres y Conferencias Internacionales sobre diferentes temas, los gobiernos se comprometen a realizar un conjunto de medidas y se construye un discurso común y legitimado mundialmente en torno a diversos aspectos relacionados con el desarrollo y la equidad.

Las resoluciones de estas Conferencias –que se hacen públicas y se difunden y los pueblos pueden exigir a sus gobiernos su cumplimiento se convierten en un campo de batalla entre diferentes posiciones e intereses. Los movimientos sociales –la sociedad civil organizada– participan de manera cada vez más activa en estas instancias llevando demandas, participando de las resoluciones, exigiendo el cumplimiento de los acuerdos.

Dentro de este proceso, REPEM y GEO asumieron una nueva práctica, acorde a las necesidades de los nuevos tiempos, y tomaron un activo papel en el ciclo de Conferencias de las Naciones Unidas en torno a la equidad de género en la educación de personas adultas. Este libro busca recoger el proceso de participación seguido. En un primer capítulo Carol Anoñuevo y Sofía Valdivieso revisan las Conferencias de la UNESCO sobre Educación de Personas Adultas identificando detrás del lenguaje usado las concepciones sobre las relaciones de género que permearon dichas Conferencias, viendo su evolución y analizando finalmente el papel de la sociedad civil y especialmente de REPEM-GEO en ellas.

El segundo capítulo de Alejandra Scampini recorre algunas de las Cumbres y Conferencias de la década, analizando el lugar que ocupa en ellas la temática de género y educación de personas adultas. El énfasis de dicho análisis se encuentra en las concepciones de educación que se manejan y también en el papel del movimiento de mujeres en ellas para culminar con la participación de REPEM y GEO.

En el último y tercer capítulo, María Bonino recorre las acciones de seguimiento y monitoreo de las Conferencias que REPEM y GEO promovieron en un conjunto de países. Este seguimiento constituye una herramienta política para los grupos y organizaciones a nivel local y justifica la participación en las Conferencias. Con estos artículos, GEO busca contribuir a una relación más estrecha entre las prácticas a nivel local y a nivel global, de manera de generar una sinergia que resulte en mayor equidad para las mujeres jóvenes y adultas a través de propuestas educativas.