30 de Mayo, 2019

Michelle Bachelet, Alta Comisionada de la OACNUDH – mbachelet@ohchr.org

Sr. Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas – dujarric@un.org

Sr. Coly Seck, Presidente del Consejo de Derechos Humanos – mission.senegal@ties.itu.int

Estimada Sra. Bachelet, Sr. Guterres y Sr. Seck:

El Comité de América Latina y El Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres, con presencia en 15 países de la región, con estatus consultivo ante la UNESCO y OEA, que trabaja desde hace 32 años en la promoción y defensa de los Derechos Humanos de las Mujeres.

Expresamos nuestra más profunda preocupación por la anunciada suspensión de la sesión de la CEDAW, entre otros comités, programada para el último trimestre de 2019 debido a recortes de gastos y déficit presupuestal que obedecen a los retrasos de los Estados miembros, en el pago de sus contribuciones. Este déficit ha afectado la capacidad del Comité de CEDAW para implementar cabalmente su mandato sobre el Protocolo Opcional de la CEDAW.

Esta situación de debilitamiento de los Órganos de Tratados y el correlativo debilitamiento del monitoreo a los Estados de su deber de debida diligencia y cumplimiento de los Tratados, impacta negativamente en la agenda de derechos humanos de mujeres, niñas y adolescentes.

Para las organizaciones de la sociedad civil, el Comité CEDAW es un espacio relevante, que posibilita la articulación y encuentro para atender los reclamos de las mujeres. Las peticiones individuales e informes Alternativos elaborados por el CLADEM, en alianza con otras organizaciones de la sociedad civil, han sido incluidas y valoradas en reiteradas ocasiones por su rigurosidad, presentando insumos e información al Comité que permiten una imagen clara de las realidad que viven las mujeres en los países examinados, así como las deudas pendientes de los Estados, permitiendo a éste, formular Recomendaciones y Observaciones a los Estados partes o en otros casos responsabilizando por el incumplimiento de la Convención.

Es evidente el avance de los sectores religiosos fundamentalistas y el etnonacionalismo apoyados por los medios sensacionalistas que promueven narrativas xenófobas o manifestaciones discriminatorias en contra de personas pertenecientes a minorías étnicas, grupos de la diversidad y disidencia sexual y de las mujeres, quienes son particularmente objeto de sus ataques. El reconocimiento de los derechos de LGBTIQ, en muchos países se considera una amenaza para la sociedad y está profundamente enraizada y alimentada por prejuicios, estereotipos sociales y culturales y por información distorsionada, que justifica dicha discriminación.

La negación del derecho a la autonomía de las mujeres sobre sus cuerpos, los embarazos y matrimonios infantiles, la violencia sexual y la impunidad son un patrón que se repite en toda la región, resultado de la violencia estructural que se ensaña con las poblaciones en situación de vulnerabilidad: niñas, adolescentes y mujeres. Los esfuerzos realizados para alinear los Objetivos de Desarrollo Sostenible con los derechos humanos, se volverían ineficaces por el debilitamiento adicional del sistema de órganos de tratados y su incapacidad para contrarrestar suficientemente el auge del populismo conservador.

Es crucial que la impunidad por las violaciones de los derechos humanos en cada uno de los contextos nacionales, pueda ser desafiada a nivel de la Organización de las Naciones Unidas. Hacemos un llamado para que los países que se encuentran en mora en el pago de sus aportes a la ONU lo realicen de manera urgente, a fin que ésta pueda:

– Garantizar que las sesiones de revisión de la CEDAW, y otros Comités no se vean suspendidas o postergadas.

– Planificar la financiación extra presupuestaria para hacer frente al déficit actual.

– Priorizar el financiamiento sostenible para los órganos de tratados en la agenday las deliberaciones en curso del Consejo de Derechos Humanos y la Asamblea General.

Exhortamos a toda la comunidad Internacional para que se posicione sobre la gravedad de esta situación, ya que la falta de contribución por parte de los estados de recursos económicos y financieros, significa privar a las mujeres, niñas, adolescentes y poblaciones históricamente vulneradas como LGBTI, de la efectiva protección promoción y defensa de sus DDHH, al no poder llevar sus preocupaciones y recomendaciones ante el comité CEDAW, encargado del monitoreo de su cumplimiento, en el actual contexto mundial, de claros retrocesos de derechos y del lamentable avance de mensajes de odio y discriminación de sectores conservadores y neoliberales.

Esta es una señal de que las deliberaciones en su revisión del Sistema de Órganos de Tratados de 2020 no pueden ser como siempre han sido. Estamos en un momento crítico y necesitamos del multilateralismo para defender la justicia y la igualdad y fortalecer la capacidad de los Estados individuales para hacer lo propio.

Sin más por el momento, quedamos atentas de la atención brindada a la presente, sin omitir mencionar que este exhorto se reiterará a en los ámbitos nacionales.

Cualquier información adicional coordi@cladem.org.

Cordialmente,

Julia Escalante de Haro, 

Coordinación Regional